En un sismo, la prioridad es proteger la vida. Eso incluye evitar decisiones impulsivas que expongan a personas y animales a vidrios, objetos que caen, escaleras inseguras o salidas caóticas.
La mejor estrategia con su perro empieza antes del temblor.
Antes: prepare lo que no querrá buscar a oscuras
La UNGRD recomienda identificar lugares seguros, mantener rutas despejadas, asegurar objetos que puedan caer, contar con un plan familiar y un kit de emergencia.
Para una familia con animales, agregue una capa específica:
- identificación actualizada;
- correa y arnés accesibles;
- transportadora si el animal la utiliza;
- fotografía reciente;
- datos del microchip, si tiene;
- copia de información veterinaria relevante;
- alimento, agua y medicamentos habituales preparados según las necesidades del animal;
- contactos de emergencia;
- un plan si usted no está en casa.
El CDC también recomienda practicar evacuación y acostumbrar al animal a la transportadora cuando corresponda.
¿Dónde guardar la correa?
No en el fondo de un cajón.
La correa o transportadora debe estar en un lugar que pueda alcanzar sin cruzar toda la vivienda. La preparación realista siempre gana sobre el kit perfecto que nadie encuentra.
Durante: primero protéjase
Siga las instrucciones oficiales para personas según el tipo de construcción y el lugar en el que se encuentre. Manténgase lejos de vidrios y objetos que puedan caer y no se exponga tratando de perseguir a un perro que se escondió en una zona insegura.
Si el perro está a su alcance sin ponerse en riesgo, puede mantenerlo cerca o asegurar una correa cuando sea razonable hacerlo.
No intente sacarlo a la fuerza por escaleras o exteriores mientras el movimiento continúa si eso aumenta el peligro.
Algunos perros pueden:
- intentar esconderse;
- pegarse a una persona;
- vocalizar;
- jadear;
- temblar;
- quedarse inmóviles;
- tratar de escapar.
El objetivo no es corregir esa conducta en ese momento. Es mantener la situación lo más segura posible.
Después: el entorno puede parecer distinto para su perro
Después de una emergencia pueden cambiar olores, sonidos, muebles, puertas y referencias familiares. El CDC advierte que esos cambios pueden desorientar a las mascotas y aumentar el riesgo de que se pierdan.
Por eso, después de un sismo:
- mantenga a su perro asegurado con correa cuando salga;
- revise que puertas, rejas y ventanas sigan cerrando correctamente;
- evite zonas con vidrios, escombros o cables;
- siga instrucciones de las autoridades;
- esté preparado para réplicas;
- no regrese a una estructura que las autoridades hayan considerado insegura.
Revise al perro sin convertir el momento en un examen improvisado
Observe si hay lesiones visibles, dificultad para caminar, respiración anormal, desmayo, dolor evidente o un cambio importante de estado.
Si sospecha una lesión o un problema médico, contacte atención veterinaria. No improvise medicamentos.
Si el perro estaba solo
Este escenario debe pensarse antes.
Tenga una persona de confianza que:
- sepa que hay animales en casa;
- tenga acceso cuando sea apropiado;
- conozca dónde están correa, transportadora y kit;
- tenga su información de contacto.
El CDC recomienda establecer este tipo de “buddy system” para emergencias.
Una práctica que sí vale la pena
No necesita simular caos.
Puede practicar cosas simples:
- ponerse arnés con tranquilidad;
- entrar a la transportadora;
- salir por una ruta despejada;
- responder a una llamada;
- permanecer unos minutos en una zona segura.
La familiaridad reduce decisiones nuevas cuando el contexto ya es difícil.
Siguiente paso
Use nuestro Checklist de kit de emergencia para mascotas y adapte la lista a su hogar.
Fuentes consultadas
- Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), Colombia.
- CDC, Be Prepared: Pet Safety in Emergencies.
- CDC, Build a Pet Disaster Preparedness Kit.
Nota editorial: siga siempre instrucciones de las autoridades de emergencia. Para lesiones o signos médicos, busque atención veterinaria.


